domingo, 29 de abril de 2012

Así no se puede.

Médicos despedidos por cumplir el juramento de salvar vidas.*
*Aparte de la publicación del Diario Al Día Montería de 29-04-2012. PDF en http://bit.ly/IxnJRt

En Córdoba el médico que se sobrepase en un millón y medio de pesos en costos por mes, para la institución responsable de la salud del magisterio en Córdoba, inmediatamente es objeto de acoso laboral y termina despedido.

Los pacientes afectados son los del gremio de educadores, si se tiene en cuenta que de la Unión Temporal del Norte, que tiene el contrato desde hace varios años, al menos 70 galenos han rotado tanto por voluntad propia como por despido en el último año, presuntamente porque no los dejan actuar conforme al juramento de salvar vidas, en este caso a quienes educan a la sociedad. El problema también compromete la salud de los familiares de los maestros en su papel de beneficiarios.

La denuncia fue corroborada por la Asociación de Médicos Generales de Colombia, capítulo Córdoba, en cabeza de su presidente, Rubén Darío Ramos. “La entidad que atiende a los maestros es la que peor le paga a los médicos en Córdoba y por eso no pueden tener profesionales de muy alta calidad, porque los salarios no son atractivos. Además no pueden ordenar la mayoría de los paraclínicos que los pacientes requieren y por eso los profesionales de la medicina se enfrentan a despidos”, dijo Ramos.

A cada maestro se le descuenta el 12.5 por ciento de aporte para salud. Es decir, si un educador se gana dos millones de pesos, le recortan cerca de $ 250 mil que posteriormente le es reinvertido en un aparente mal servicio, corticoides, ibuprofeno y diclofenaco. “Es que en los contratos consta que los médicos tienen que manejar costos equivalentes a dos millones de pesos o menos, para poder continuar en sus trabajos.
Así están ejerciendo una profesión totalmente desbordada a lo que ellos aprendieron en la universidad, donde se les recomienda salvar vidas y no ahorrarle plata a los dueños de los contratos”, dijo el vocero de los galenos. En Córdoba hay un déficit de profesionales de la salud en casi todos los centros hospitalarios públicos y privados. Lo triste es que pueden existir médicos sin pacientes pero no pacientes sin médicos. “La mayoría de los galenos que existen en algunas clínicas de Córdoba son rurales y eso es indebido. Sin embargo, hemos denunciado esto pero aquí nadie vigila y nadie reacciona”, precisó el presidente de la Sociedad de Médicos Generales. El negocio resulta mucho más rentable para las entidades cuando se mantienen los bajos costos en cuanto a medicamentos y exámenes de rigor. De lo contrario la mina de oro se agota para los mercaderes de la salud, libres de cualquier lupa de los organismos de control y de los entes que están conformados para defender la buena prestación de los servicios. Ramos explicó que es muy reducido en Córdoba el margen de diagnóstico que se pueden hacer a través de procedimientos paraclínicos porque así lo condicionan las entidades privadas. Se permiten solo rayos X o ecografías simples de abdomen a lo que los médicos denominan condicionamiento de las glosas.

En el caso de los educadores se ha vuelto común que estos paguen tratamientos particulares. Resignados al mal servicio viajan en busca de especialistas a ciudades del interior.
Tal es el caso del docente Marcos Ochoa, quien refirió que debió gastarse más de dos millones de pesos en un tratamiento para su esposa, tras un sagrado vaginal que tardó dos años. La mujer se salvó de morir en medio de la tramitología y solicitud de citas por fuera de los términos de referencia.
Este mismo educador perdió a un hermano, también maestro, quien después de una cirugía de reconstrucción de pómulo, tardó siete meses en UCI y finalmente falleció en la Clínica Montería que le presta los servicios a la Unión Temporal del Norte Medicina Integral.

El Presidente de la Junta Directiva Municipal del sindicato de los educadores en Cereté, Audi Ruíz, sostiene que cada vez son más las quejas de los educadores por las fallas en la prestación de los servicios de salud al magisterio.
Relata en un documento que las citas son muy prolongadas, hay insuficiencia de especialistas, detrimento de la red de urgencia y prolongadas esperas para la atención inmediata. Los exámenes de alto costo, como es el caso de la TAC (tomografía axial computada) simple o contrastada son difíciles de conseguir y solo los ordenan los especialistas que no son presenciales lo que complica la vida de los pacientes por el tiempo que se pierde en urgencias mientras llega el perito.
Lo peor del caso - de acuerdo con declaraciones del vocero de los médicos - es que en Montería algunas clínicas están cobrando el triple por servicios que no hacen.

Un promedio de 10 médicos por mes se retiran de las clínicas de Montería por la limitación que tienen para ejercer su profesión como realmente debe ser. Así las cosas, el negocio de los contratistas de la salud van en contra vía de las leyes que prohíbe que se limite a los médicos en su ejercicio. La ley 1450 incluye la autonomía del galeno, porque es quien tiene criterio para determinar qué procedimientos son urgentes y qué patologías requieren hospitalización.
En medio de la crisis citada, el 50 por ciento de los médicos en Córdoba están subsistiendo de negocios propios y otros son ganaderos y agricultores, precisamente por la falta de garantías para ejercer.
La Sociedad que los agremia precisa que entre 15 y 20 galenos mensualmente se van de Córdoba en busca de mejores oportunidades laborales en otros departamentos.
Las regiones más preferidas son Antioquia y Bogotá y al menos 250 galenos cordobeses se han ido al exterior. “Los educadores presentan una de las peores atenciones que existen en Córdoba y el país”, indicó Rubén Darío Ramos, Presidente de la Sociedad de Médicos Generales de Colombia, capítulo Córdoba.

domingo, 8 de abril de 2012

Así se robaron el sistema de salud de los colombianos

Juan Gossaín hace un crudo repaso de las lacras que llevaron al sistema a un estado agónico.
http://bit.ly/GKQXIM

Hay que decirlo sin anestesia: el sistema colombiano de salud ha muerto. Lo mataron la corrupción, la politiquería y la codicia.

En Villavicencio, un niño, que hoy tiene 2 años, a los 6 meses de edad sufría de un tumor en la vista. Caprecom, empresa a la que está afiliado, dilató el tratamiento y, pese a la urgencia advertida a tiempo por los médicos, se negó a ordenar la cirugía. Varios doctores se unieron para intervenirlo sin costo, por su cuenta y riesgo, pero era demasiado tarde: el niño quedó ciego a pesar de que su madre hacía más de un año imploraba piedad en las oficinas de Caprecom.

En Bogotá, un hombre desesperado se subió al último piso de una clínica, con la amenaza de arrojarse al vacío, porque llevaba ocho meses rogando en Saludcoop que le dieran una cita con el doctor.
Esa misma noche, en Cartagena, el médico de turno en un hospital fue agredido a trompadas por un obrero que estaba en la recepción desde hacía tres días. Ya no aguantaba más el dolor de cabeza. Había sufrido una embolia cerebral.

¿Qué es lo que está sucediendo para que en solo seis meses, entre enero y julio del año pasado, se presentaran ante las autoridades sesenta mil reclamos contra empresas de salud? Quién sabe cuántas víctimas más ni siquiera se toman el trabajo de protestar. Y ni hablemos de quienes mueren antes de tener tiempo de quejarse.
Lo que está pasando es que el sistema colombiano de salud se reventó en pedazos. Resultó fallido. Las razones son varias, pero todas giran alrededor de un mismo sol: la corrupción y su hermana siamesa, la politiquería, se aliaron con la voracidad económica de unas cuantas empresas privadas y con la podredumbre que campea en las oficinas públicas.

38 billones por año.
Desde que se estableció el sistema, hace casi veinte años, el Estado colombiano se la pasa improvisando medidas transitorias, que no han servido ni siquiera como pañito de agua tibia, y mientras tanto nadie atiende a los afiliados, los médicos tienen que trabajar por unos honorarios de indigencia, los medicamentos son una tragedia de cada día y no les pagan a las instituciones que prestan servicios: hospitales, laboratorios clínicos, odontólogos, empresas de radiología. El sistema no resiste una reforma más. Es un régimen insostenible.
En Colombia, la salud mueve al año cerca de 38 billones de pesos.La mitad de esa cifra monstruosa proviene de los dos regímenes que operan en el país: el contributivo, en el que los ciudadanos que pueden hacerlo pagan de antemano su propia atención, y el subsidiado, que supuestamente está hecho para proteger con dineros públicos a los más pobres.
Como si fuera poco, la ineficiencia ha llegado a tales extremos que los pacientes, aunque hayan comprado un seguro, tienen que cancelar cada año 8 billones más de su propio bolsillo para que los atiendan. El resto, unos 11 billones anuales, los aportan la Nación, los departamentos y los municipios. Es decir: todos los colombianos que pagan impuestos.
Pero cada gobierno se niega a asumir el control de esos dineros y los deja en manos de unas compañías llamadas "empresas promotoras de salud", que son el origen de nuestras desgracias.
La paradoja más grande y más dolorosa es esta: nunca antes habíamos tenido tantos recursos para la salud de los colombianos, pero nunca antes el sistema de salud había estado en una situación financiera tan crítica. Lo primero que uno hace, pensando en los 38 billones de pesos, es comenzar a preguntarse: ¿por qué, con semejante chorro de plata, la gente tiene que levantarse a las 3 de la madrugada para conseguir una cita médica, y pasarse la vida poniendo tutelas para que la atiendan, si ese es su derecho y ese es su dinero? ¿Por qué clínicas y hospitales están en crisis?.

Cobran, pero no pagan.
La respuesta es simple pero aterradora: porque no les pagan los servicios que prestan. Según un balance que tengo en mi poder, las empresas promotoras de salud, algunas compañías de seguros y el Gobierno Nacional, más municipios y departamentos, le deben al conjunto de instituciones hospitalarias una cantidad que se acerca a los 10 billones de pesos.
A fecha de hoy la situación se ha agravado. Del total de esa suma, las famosas EPS adeudan cerca del 60 por ciento. Reciben de antemano la plata de sus usuarios, pero no les pagan a los hospitales que los acogen.El Estado, incluyendo Nación, municipios y departamentos, debe otro 17 por ciento. Para ser rigurosamente exactos: el 17,2 por ciento. El resto corre por cuenta de numerosas entidades de diversa índole. Algunos de esos compromisos tienen más de un año de atraso. Y después los enfermos, alterados por tantos atropellos, vapulean a los médicos o insultan a las enfermeras.

Hospitales en quiebra.
Los hospitales del país están en bancarrota o al borde de un desastre. Conseguí la lista de los cinco más afectados y de la suma que les estaban debiendo hasta hace tres meses, en diciembre del año pasado. Tres de ellos son de Medellín.
1. A la Fundación Hospital San Vicente de Paúl, de Medellín, le deben 248.000 millones.
2. Al Hospital General de Medellín le deben 137.000 millones.
3. A la Fundación Oftalmológica de Santander le deben 122.000 millones.
4. A la IPS Universitaria de Medellín le deben 108.000 millones.
5. A la Fundación Clínica Valle del Lili, de Cali, le deben 93.000 millones.
Si no han desparecido es porque los hospitales no se mueren de un día para otro. Agonizan despacito. Pero si la situación actual persiste, la única alternativa que les queda es la más peligrosa de todas: reducir servicios, reducir personal y reducir costos para sobrevivir. Es decir: acabar con la calidad.

Honorarios congelados.
El problema de los médicos es todavía más penoso que el de los hospitales. Conozco el caso de un oftalmólogo al que las EPS solo le reconocen 65.000 pesos por una operación de cataratas que cuesta 1'200.000 pesos."De algo tengo que vivir", me dijo. El otro día, uno de sus pacientes lo demandó, alegando negligencia profesional, y le reclama una indemnización de 1.000 millones de pesos.
Presionados por las empresas promotoras de salud, que los someten a humillantes procesos de "negociación", y que amenazan con dejarlos sin trabajo si no admiten sus condiciones, los médicos han tenido que aceptar, año tras año, que sigan vigentes las mismas tarifas del 2001. Así, un médico que recibe pacientes de las EPS es el único trabajador colombiano que devenga hoy los mismos honorarios de hace 11 años. Han perdido su poder adquisitivo porque el costo de la vida crece sin parar, pero su remuneración se mantiene invariable.
Como necesitan examinar la mayor cantidad posible de pacientes, para tener más ingresos, los revisan a las volandas, uno tras otro, rapidito, como si por docena fuera más barato. Por esa razón, el tiempo de una consulta médica es cada día más breve. Y la atención, más deficiente.
Su realidad es trágica. Unos pocos especialistas han logrado que les reconozcan incrementos marginales. No existe un sistema tarifario único que regule su relación laboral con las empresas de salud.Pero, en cambio, un computador con programación científica avanzada, que es imprescindible para su trabajo, les cuesta actualmente 20 millones de pesos. Hace once años, les costaba tres.
Entonces, si no les pagan a los hospitales, si no les pagan ni a los médicos, si se niegan a mandar al paciente a un especialista porque cobra más, si se resisten a entregarle los medicamentos apropiados, ¿qué diablos es lo que hacen las EPS con la plata de la gente? Confieso que no me atrevo ni a pensarlo.

El naufragio de Caprecom.
Veamos, a vuelo de pájaro, el caso de Caprecom, la única EPS estatal que le queda a Colombia y que acaba de ser sometida a vigilancia especial, lo que pone en peligro a más de 60 hospitales a los que en este momento les debe 680.000 millones de pesos.
Caprecom se está hundiendo en el lodazal de corrupción que la ha saqueado. Cómo será de lucrativo manejar por dentro a esa entidad que, hace unos tres años, el gerente de un laboratorio de medicamentos, que en la empresa privada ganaba 20 millones de pesos mensuales, renunció para irse de subalterno a Caprecom con 12 millones.
En el 2009, durante la alarma internacional por la epidemia de gripa AH1N1, Caprecom compró 700.000 dosis del medicamento Tamiflú. Pagó 27.000 pesos por cada dosis. En el mercado internacional costaba 12.000 pesos. El sobrecosto fue del 225 por ciento. Tampoco ha sido posible saber, hasta el sol de hoy, cuál fue el proceso que hizo Caprecom para comprar 1.300 computadores.
La entidad tiene 465 empleados de planta, pero hay 7.000 trabajadores más, llamados "contratistas", que son vinculados a través de misteriosas cooperativas de intermediación laboral.
Hay casos en que Caprecom le paga a la cooperativa 10 millones de pesos por un trabajador, pero él solo recibe 5 millones. La cooperativa se queda con el resto. ¿Por qué la justicia colombiana no se ha atrevido nunca a averiguar quiénes son los verdaderos dueños de esas cooperativas?
Durante la primera ola invernal, que según el Gobierno terminó en mayo del año pasado, Caprecom le cobró al Ministerio de Protección Social 390 millones de pesos por trece brigadas sanitarias que debían haberse hecho en los albergues donde estaban los refugiados de las inundaciones. La verdad es que tardaron tanto tiempo en organizar las brigadas que, a los nueve meses, cuando por fin aparecieron, ya los damnificados no estaban en los albergues.
En la actualidad, mientras su liquidación parece inevitable, Caprecom presta servicio a tres millones de personas en 820 municipios, el 80 por ciento del país, incluyendo las regiones más olvidadas, como el Chocó, Guaviare y Amazonas, que no son rentables para las EPS privadas. Calculen el tamaño del desastre que se les avecina a esos colombianos.
Uno de sus directivos, a pesar de mi insistencia, solo accedió a hacerme una lacónica declaración. Una sola. Con cara de desconsuelo, me dijo:
-La verdad es que Caprecom se convirtió en la caja menor de algunos congresistas.
¿Menor? A mí me parece que es la mayor.

Las EPS privadas.
Hay empresarios de la salud que tienen una imaginación infinita para defraudar al sistema. Todos los días aparece una nueva forma de la corrupción. Por ejemplo: dentro del pago que hacen los usuarios está contemplada una atención domiciliaria, el "servicio de enfermería en casa", incluido en el Plan Obligatorio de Salud.
Pero, mañosamente, le cambiaron el nombre: lo llaman "cuidador en casa", que no aparece inscrito en el plan, y eso les permite cobrar dos veces el mismo servicio: una como "auxiliar" y otra como "cuidador". Ya se han encontrado casos en que el sobrecosto por paciente llega a 5 o 6 millones de pesos diarios.
Otro ejemplo que ilustra los extremos demenciales a que hemos llegado en materia de inmoralidad es el caso de la prevención de enfermedades, prioridad fundamental en cualquier país civilizado.
En Colombia, el Ministerio de Salud le reconoce en promedio a cada EPS la suma de 1.665 pesos mensuales por paciente, a fin de que dicha empresa adelante trabajos de promoción y prevención de salud. Es lo que en el enredado vocabulario del sistema se conoce como "p y p".
Se supone que las EPS reciben ese dinero, que es del pueblo, y deberían trasladarlo a clínicas y hospitales para sus tareas preventivas.
Pero la verdad es otra: solo les transfieren 140 pesos por paciente. Es decir: la empresa promotora de salud se queda con 1.525 pesos que no le pertenecen. Haga cuentas, por cada paciente. Uno se pregunta, alarmado,si el Ministerio de Salud no le hace una auditoría a su propio dinero, el que entrega a las empresas. Y si la hace, ¿por qué no descubre ese desfalco?
¿Quieren más pruebas? Se han descubierto numerosos casos en que los directivos de las EPS privadas, a la hora de escoger hospitales para contratar servicios, lo hacen con aquellos que son de sus amigos, de sus familiares o de sí mismos. Fundan clínicas solo con ese propósito. Se ha comprobado que su calidad es inferior al promedio. Natural que así sea: no están hechas para salvar vidas, sino para ganar plata.
Pero aquí no hay un gobernante que ponga el grito en el cielo y los meta en cintura, ni hay un juez que, además de meterlos en cintura, los meta también en la cárcel. Lo que es peor, no hay ciudadanos que protesten seriamente en nombre de la salud colectiva. Al Presidente de la República, por su parte, se le llena la boca anunciando nuevas reformitas del sistema, engañosas pastillas de placebo, como si esa colcha de retazos aguantara un remiendo más.

Ladrones en todas partes.
La corrupción y el desorden, que es su principal cómplice, comienzan desde el principio. El sistema colombiano de salud no tiene una base de información unitaria, sino dos: una para las personas que pagan su contribución y otra para quienes reciben subsidios del Estado. El caos es de tales proporciones que hay duplicidad de usuarios y se cobra por atender a personas que ni siquiera existen.
En cuanto a los subsidios, son incontables los municipios que reportan atención a una cantidad de enfermos superior al número de habitantes de la población entera. (Es un caso similar al de la educación: para sacarle dinero al Estado, hay colegios y universidades que envían unas listas de becarios que superan en cantidad a todos los matriculados.)

Epílogo con sugerencias.
Tras dedicarme varios meses a investigar esta realidad maloliente, y después de consultar a tantos expertos, puedo repetir, sin quitarle ni una coma, lo que dije en el primer párrafo: el sistema colombiano de salud ha muerto. Ya está podrido. Hay que enterrarlo. Brille para él la luz perpetua.
Quedan, para fundar sobre ellas un sistema nuevo, las siguientes reflexiones:
1.- Colombia es el único país del mundo donde se permite que unas empresas particulares manejen a su antojo el dinero sagrado de la salud y que, además, lo cobren por adelantado. Son como las muchachas prepago, pero menos complacientes.
2.- El desastre, como es natural, lo origina la manipulación de tanto dinero. Los especialistas consideran que la única salida exitosa es la creación de un mecanismo único que recaude los recursos y pague las cuentas, bajo control del Estado, y no de los particulares.
3.- Hay que luchar por tener un régimen de salud que sea único, universal y para todos. Que no excluya a nadie de ningún servicio en ningún hospital ni clínica. Que un solo carné sirva para que la gente no se muera en la puerta esperando que la atiendan.
4.- Es urgente que hospitales, médicos, odontólogos, radiólogos, enfermeras, trabajadores de la salud en general, reciban una remuneración digna y adecuada por su trabajo. Dicho con franqueza: que los tramposos no se sigan quedando con la plata mientras un doctor dura 11 años cobrando la misma tarifa.
5.- En el nuevo sistema hay que eliminar a los intermediarios de la salud, que son la peor plaga.
6.- El sistema colombiano de salud no puede seguir dedicado únicamente a atender enfermedades. Lo fundamental es la prevención. La atención es el complemento.

Y, por último, hablando acá, para mis adentros, yo pido algo que no depende del Gobierno, sino de Dios: que un milagro le devuelva la vista al niño de Villavicencio.
En este momento su madre está pidiendo limosna para comprarle los implantes de órbitas oculares, lo que se conoce como "cristales para rellenar cuencas".
Ah, pero como no todo hay que dejárselo a Dios, también pido que un juez castigue a los culpables. Termino aquí porque me parece que ya estoy exigiendo demasiado: salud y justicia al mismo tiempo.

Juan Gossaín.

viernes, 14 de octubre de 2011

Un problema que no se acabará (por ahora)

La industria de la belleza tiene su lado horripilante.

La muerte de cuatro mujeres en dos meses evidenció el problema que representa la falta de controles a quienes realizan intervenciones estéticas. En sondeo de EL COLOMBIANO (Medellín), la ciudadanía rajó a las autoridades de salud.
http://bit.ly/oV9zTf

El control a los centros que realizan procedimientos estéticos le está quedando grande a las autoridades de salud. Esta es la percepción de la ciudadanía, según un sondeo de opinión realizado por EL COLOMBIANO. Una mirada más cercana al tema parece comprobar que esta idea es también una realidad.

Hasta 1.464 días pueden pasar desde que un centro estético que ofrezca intervenciones "mínimamente invasivas" abra sus puertas hasta que reciba la primera visita de inspección de la Dirección Seccional de Salud de Antioquia (DSSA).
Cada tanto, en medio de un negocio multimillonario del cual se lucran médicos que han olvidado el juramento hipocrático, se suceden las muertes.

Para el 88 por ciento de los encuestados, las tres muertes conocidas por la opinión pública recientemente pudieron evitarse.

¿Dónde está el cirujano?
Una de estas muertes es la de Tatiana Andrea Posada. Su caso reveló una práctica que va contra los más elementales principios éticos de la medicina.
Carlos Alberto Ramos Corena es médico y, según su pagina web, también cirujano estético. Esta especialidad no es reconocida en Colombia. La sorpresa de la familia de Tatiana Andrea fue encontrar en su historia médica la firma de un profesional diferente a Ramos Corena, éste sí registrado ante la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.
Dos testimonios concedidos a este diario por clientes de Ramos (ver recuadros) corroboran la denuncia que en los últimos días emitió el concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos: Carlos Ramos Corena jamás le confesaba a sus pacientes que él no era la persona tras el bisturí.
Después de desmontar una valla que promocionaba sus servicios en plena vía Las Palmas, esta semana el integrante de la Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética clausuró su página web y cerró su consultorio, ubicado en el Edificio Forum.

EL COLOMBIANO buscó su opinión y la de la asociación a la cual pertenece pero no obtuvo respuesta alguna.
Para el concejal Guerra, lo más grave es que este no es un caso asilado. En su despacho reposan otros testimonios que involucran más profesionales, los cuales estarían haciéndose pasar por cirujanos plásticos cuando en realidad no lo son.
El buen nombre y la facilidad con la que Ramos Corena ofrecía sus servicios comprueba también que estas prácticas están lejos de ser clandestinas en Medellín. La pregunta que se hace Guerra Hoyos es por qué las autoridades de salud no han tomado cartas en el asunto.
"A mí me preocupa que la Secretaría de Salud se encargue solamente de ver si en una peluquería o en un gimnasio hay las toallas indicadas, si están sirviendo un tinto o un almuerzo", asegura.

Habilitación exprés
Verónica Jaramillo Vargas* trabajó en una de las tantas instituciones de la ciudad que ofrecen servicios estéticos para lo cual no están habilitadas.
A pesar de ser instrumentadora quirúrgica, el médico esteticista que la contrató le impuso la tarea de habilitar el centro ante la DSSA, un trabajo para un auditor en salud. Con temor de que el ente regulador descubriera las incontables y graves irregularidades practicadas en esta clínica, Jaramillo Vargas adelantó el proceso burocrático.
Muchos meses después Verónica no sale de su asombro: la DSSA jamás visitó la sede de este centro pero sí entregó la calcomanía que la habilita para prestar servicios estéticos.
El producto estrella de esta clínica se llama lipólisis láser, una intervención que allí ofrecían como "mínimamente invasiva". Todo lo contrario. Tras aplicar anestesia local -con lo cual estas clínicas deben tener anestesiólogo-, una cánula ingresa al cuerpo del paciente para extraer la grasa del cuerpo. Este procedimiento es, en realidad, una liposucción a todas luces ilegal.
"A la gente le dicen que no se preocupe porque la punta de la cánula es roma. Por más roma que sea la punta, una fuerza mal hecha puede perforar el peritoneo y todas las vísceras", revela.
El engaño también estaba listo si llegaba la DSSA. Esconder cánulas, usted dice esto y usted aquello. El guión estaba preparado. Otra mentira que le decían a los pacientes es que cuentan con convenios hospitalarios y de traslado de emergencia.
Si bien durante los meses que trabajó en esta clínica -que aún funciona- nunca ocurrió un evento adverso que pusiera en riesgo la vida de sus clientes, Jaramillo Vargas enumera las posibles complicaciones que no hubieran tenido una respuesta oportuna. Un embolismo pulmonar, una trombosis coronaria o un severo accidente cerebrovascular seguro hubieran terminado con la muerte del paciente.
"En un centro de estética no hay nadie que sepa de reanimación. No tienen carros de paro ni anestesiólogos", asegura.

¿Y las autoridades qué?
De las personas consultadas por EL COLOMBIANO, apenas el 16,4 por ciento considera que las autoridades de salud entregan la información necesaria para distinguir los aptos para las intervenciones estéticas.
Según el sondeo de opinión, la ciudadanía también raja a los responsables de vigilar este negocio en materia de controles. El 73,2 por ciento opina que éstos no se están adelantando, con lo cual se pone en riesgo la vida de los pacientes.
Esta percepción, anuncia el concejal Guerra Hoyos, afectará el negocio de las incontables instituciones que hacen las cosas bien: "Lo que se afecta es el cluster de la salud, la imagen de la ciudad. Realmente no hay una autoridad que ejerza de manera importante el control y la vigilancia. Llevamos seis años denunciando. Yo quisiera ver el primer médico en la cárcel... no lo veo".
La Secretaría de Salud de la Alcaldía de Medellín sostiene que la vigilancia de los procedimientos invasivos corresponde a la DSSA.
"No existen procedimientos mínimamente invasivos", advierte Pilar Pastor, secretaria de salud de Medellín. "Si están realizando procedimientos invasivos, no corresponde a los centros de estética. En esos casos se toma la medida necesaria que es la clausura temporal", complementa.
De lado de la DSSA, ente adscrito a la Gobernación departamental, se reconoce la necesidad de una normativa "mucho más estricta".
Paola Andrea Salazar Gallego, directora de la Dirección de Calidad y Red de Servicios, considera infortunado el proceso de habilitación que legalmente entrega avales antes de que su despacho visite los centros estéticos.
Además del plazo de cuatro años con el que se cuenta para esta verificación, este proceso tiene que ser anunciado por lo menos con un día de anticipación.
"El único servicio que se verifica antes de entrar en operación es urgencias", señala. Además, la funcionaria reconoce que su equipo de nueve personas es insuficiente para hacerle un seguimiento adecuado a los más de 10.000 centros del departamento que tienen que controlar.
Así las cosas, evitar más muertes por procedimientos estéticos queda prácticamente en manos de cada quien.
Las recomendaciones son las de siempre: verificar que el centro médico esté, más que habilitado, certificado por la DSSA -son dos documentos diferentes-; que el médico haga parte de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (ver recuadro) -puede consultarse en la página web www.cirugiaplastica.org.co-; exigir la presencia de un anestesiólogo antes y durante la intervención; consultar la idoneidad de los especialistas y centros estéticos en el teléfono 3839941, así como no escatimar en gastos.
En intervenciones estéticas, lo comprueban algunas de las tragedias recientes, lo barato sale muy caro.
*Nombre cambiado.

Plásticos contra estéticos.
Para la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica y Reconstructiva (SCCPR), es claro que sus miembros son los únicos que pueden realizar procedimientos estéticos invasivos.
Las directivas de esta asociación han subrayado una y otra vez que la medicina estética no es siquiera reconocida como una especialidad en Colombia.
En efecto, no lo es. Gladys Arroyave, presidenta de la Asociación Científica Colombiana de Medicina Estética (ACCME), asegura que el gremio que ella representa está adelantando procesos de acreditación para que los estudios en el exterior sean reconocidos en el país. Sin embargo, la normatividad colombiana, reconoce que hasta el momento son médicos generales.
La presidenta de la ACCME advierte que los médicos estéticos son un apoyo para el cirujano plástico y que, de ninguna manera, pueden realizar procesos quirúrgicos. "Nosotros tenemos un ámbito diferente. Manejamos la parte de patología y otros métodos que son relativamente invasivos, : la hidrodermoterapia, la toxina botulímica, los implantes a nivel de piel con ácido hialurónico de cara".

Las víctimas del doctor Ramos Corena.
Una infección puso en riesgo su vida "En los momentos en que volvía de mi sedación, observaba lo que sucedía y escuchaba los vallenatos que sonaban en plena cirugía". Su primera sorpresa se la llevó al percatarse de que no le habían hecho la liposucción en los brazos y las piernas, como habían acordado.
A los pocos días de salir de su abdominoplastia con cambio de senos, intervenciones estéticas que le costaron diez millones de pesos, Catalina* se empezó a sentir muy mal. La razón: una infección a la altura de la vagina que empezó a supurar. "Yo chorreaba una cosa amarilla que olía maluco. Se me empezó a abrir mi cortada. Toda esa infección que yo tenía me empezó a salir por todas partes".
Catalina busco en reiteradas ocasiones al doctor Carlos Alberto Ramos pero él mismo y sus empleados le respondían con evasivas. La recomendación del "cirujano estético" fue que se internara en un hospital, para lo cual debía esperar su llamada y autorización. Ésta nunca llegó. Buscando su historia médica se llevó una sorpresa mayor. "Pregunto que si Carlos Ramos era socio de la Clínica La Aguacatala, y me dijeron que era falso y que a mí nunca me había operado Carlos Ramos. Que me había operado una tal (Lisbeth) Vincent, nombre que jamás había escuchado". El médico le ofreció dinero a cambio de la firma de algunos papeles que lo exoneraran de su responsabilidad pero Catalina no accedió.
*Nombre cambiado.

Falsificaron el consentimiento informado.
Desde hace ocho años María Antonia Vélez Zuluaga* tiene implantes mamarios. Este era el año de cambiarlos. En el consultorio, le pidió al doctor Ramos Corena que le mostrara sus trabajos previos. Éste llamó a una de sus asistentes para que le mostrara sus senos. "Pélale las tetas", dijo.
Luego vino un diagnóstico aterrador: "Esa prótesis está rota, se está comportando como un cáncer, se te está comiendo el músculo, vas a perder el seno". Carlos Alberto Ramos quiso hacer un favor: rebajar su tarifa, pero puso una condición. María Antonia se tenía que operar al día siguiente.
En el quirófano le insistió mucho en ponerle una prótesis de 700 gramos, a lo cual ella se negó. Eran mucho más grandes de lo que deseaba pero jamás le dieron las muestras para que eligiera la que más le acomodaran. Hoy no sabe qué tipo de prótesis lleva en sus pecho y en unos meses planea volver al quirófano solo para salir de dudas.
Una "marcación" abdominal que tuvo que pagar minutos antes de entrar al quirófano mientras Ramos Corena monitoreaba la consignación desde su teléfono, la dejó inconforme. "Quedó torcida", dice. Al reclamarle el médico, éste adujo que solucionaría el problema luego de que le desembolsara una alta suma de dinero. Lo más grave de todo, asegura María Antonieta, es que hasta la firma de su esposo en el documento que certifica el consentimiento informado fue falsificada.
*Nombre cambiado.

ANEXO: CARTA DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA DE CIRUGÍA PLÁSTICA, ESTÉTICA Y RECONSTRUCTIVA A "EL COLOMBIANO"

Medellín, Antioquia, Octubre 13, 2011
Señores
PERIÓDICO EL COLOMBIANO
Ciudad

Respetados señores,

JUAN HERNANDO SANTAMARIA, mayor de edad vecino de Bogotá D.C, identificado con cédula de ciudadanía número 19.417.467 de Bogotá, obrando en condición de Presidente y Representante legal de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP), organización científico gremial, sin ánimo de lucro, de derecho privado, con patrimonio propio y personería jurídica reconocida por resolución del Ministerio de Justicia número 002689 del 28 de Julio de 1960, miembro activo de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Reconstructiva y la Federación Ibero Latinoamericana de Cirugía Plástica, me dirijo a ustedes y por su muy digno intermedio a los lectores de su prestigioso medio escrito de comunicación para realizar una serie de precisiones en relación con la, cuando menos desafortunada, comunicación enviada a ustedes por la Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética.

1- Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética se auto define como “una Organización jurídica sin ánimo de lucro Profesional y Científica regente de los protocolos de los procedimientos de Medicina y Cirugía Estética. Nos comprometemos en mantener estándares de alta calidad y seguridad en atención de los pacientes y al público en general que así lo requieran. El ser miembro de la Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética es de suma importancia para los cirujanos especialistas y médicos estéticos que practican la cirugía cosmética. La Asociación se formó por y para sus miembros, y está comprometida a proveer los servicios para incrementar el conocimiento en todo aspecto de la práctica de la cirugía cosmética. La Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética promoverá la práctica multidisciplinaria de sus miembros, en procedimientos cosméticos, en ambientes de cordialidad e intercambio de conocimientos interdisciplinarios.” (subrayas propias).
Como se puede evidenciar se trata de una sociedad de médicos no especialistas en área quirúrgica alguna, que de manera no legítima se arroga la función de ser “regente de los protocolos de los procedimientos de Medicina y Cirugía Estética”, función pública inherente al Ministerio de la Protección Social, que a la fecha, solo se ha delegado de manera parcial la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, entidad que en modo alguno avala a Asociación Colombiana de Cirugía Cosmética, pues esta no ha evidenciado el soporte de académico y científico en su formación, pues sus miembros no han obtenido sus destrezas a través de especialización formal en institución de educación suprior de carácter universitario, con facultad de Medicina debidamente aprobada por el gobierno nacional, tal como lo ordena la legislación vigente, sino que han recibido entrenamiento a través de cursos de educación no formal, como diplomados, cursos y otros que, en nuestro país no autorizan el ejercicio de la cirugía plástica estética.

2. La Cirugía Plástica Estética no es una especialidad de carácter cosmético, pues como lo plantea el Profesor Jorge Cantini, “Para entender la Cirugía Plástica, es necesario hablar de armonía y dentro de este concepto incluir la ciencia y el arte; la ciencia en el sentido de manejar, conservar o recuperar la función, transferir y mantener viables los tejidos y el arte en el sentido de manejar la forma, logrando recuperar o mejorar el aspecto anatómico dentro de los parámetros estéticos, visualizando el resultado final. Por esta razón, la forma y la función son inseparables y siempre se tienen en cuenta en igual grado de importancia en una intervención de Cirugía Plástica. El término Plástica, involucra en su definición todo el ánimo de la especialidad, que es el de moldear teniendo en cuenta los principios de la ciencia y la belleza, lo funcional y lo estético, palabras estas que definen muy bien el sujeto y dan razón a un conocimiento integral, que es la Cirugía Plástica. Los adjetivos como estética, cosmética y otros, sí bien hacen parte de la misma, resultan por sí solos especulativos, conducen a confusiones y constituyen una división artificial de disciplinas quirúrgicas que son una sola. No hay que olvidar que fue la rama reconstructiva de la Cirugía Plástica la que dio origen a la rama estética de la misma. El término cirugía estética no es un término ajeno a la Cirugía Plástica, es un término que reconoce muy bien los principios de la misma formando parte del conocimiento integral de ella, siendo la razón de ser de la Cirugía Plástica. La estética es el factor permanente y esencial en la formación del cirujano plástico y lo va a acompañar por el resto de su vida. No olvidemos que la denominación genérica de la pintura y de la escultura, cuya esencia es la estética destinada a dar forma y vida a una obra de arte, es la de artes plásticas; en la misma forma lo es en medicina y cirugía la denominación de la especialidad destinada a recuperar y a mejorar la forma y la función, la Cirugía Plástica”. (subrayas propias).

3. La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, así como la totalidad de sus miembros conocemos la existencia de la especialidad de medicina estética, especialidad clínica no quirúrgica, que ofrece la Universidad del Rosario en Bogotá, pero que en ningún momento enseña la cirugía estética como especialidad, esto puede verse fácilmente consultando el perfil académico a través de la Universidad del Rosario , además no tenemos conocimiento de que todos los integrantes de esta Asociación de Cirugía Cosmética, sean egresados de dicha universidad.

4. No obstante que la especialidad de Cirugía Plástica, al igual que la casi totalidad de especialidades médico quirúrgicas en Colombia no se encuentra reglamentada en Colombia, el Sistema Obligatorio de Garantía de la Calidad de la Atención de Salud (SOGCS) del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) que fue creado para mantener y mejorar la calidad de los servicios de salud en el país y establece, mediante el Decreto 1011 de 2006, cuatro (4) componentes: Sistema Único de Habilitación; Auditoria para el Mejoramiento de la Calidad de la Atención de Salud; Sistema Único de Acreditación y Sistema de Información para la Calidad. Considera que la CALIDAD DE LA ATENCIÓN DE SALUD es la provisión de servicios de salud a los usuarios individuales y colectivos de manera accesible y equitativa, a través de un nivel profesional óptimo, teniendo en cuenta el balance entre beneficios, riesgos y costos, con el propósito de lograr la adhesión y satisfacción de dichos usuarios y determina que para cumplir con este propósito es necesario contar con unas CONDICIONES DE CAPACIDAD TECNOLÓGICA Y CIENTÍFICA que no son otra cosa que las condiciones básicas de estructura y de procesos que deben cumplir los Prestadores de Servicios de Salud por cada uno de los servicios que prestan y que se consideran suficientes y necesarios para reducir los principales riesgos que amenazan la vida o la salud de los usuarios en el marco de la prestación del servicio de salud y dentro de este contexto se establece, de manera expresa que para habilitar los servicios de cirugía plástica estética se tiene que contar con recurso humano médico que acredite título de especialista en Cirugía Plástica reconocido por el Gobierno Nacional.

5. No es el objetivo de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva – SCCP- , demeritar la intervención y el ejercicio profesional de los especialistas en otorrinolaringología que realizan cirugía plástica facial o a los dermatólogos que realizan cirugía dermatológica, pues cada uno de ellos, posee título de especialización en su respectiva área. El propósito de la SCCP es llamar la atención de los pacientes sobre los médicos que sin ser especialistas, se amparan en la figura de una “Asociación de carácter profesional” sin sustento legal o normativo que no cuenta con sustento o soporte científico reconocido en la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas.

6. Es importante aclarar que la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva – SCCP- en momento alguno ha planteado que las cirugías practicadas por un cirujano plástico no puedan presentar complicaciones, de hecho cualquier intervención quirúrgica puede tener complicaciones, pero en manos de un especialista estas complicaciones cuentan con una mayor posibilidad de manejo y resolución adecuados; contrario a la importante cantidad de pacientes que, intervenidos por médicos generales ingresan a centros hospitalarios , para atender complicaciones no manejadas de manera apropiada y que, desafortunadamente son más cada día en el país.

7. De manera adicional, y en consonancia con el acápite anterior, se puede inferir que buena parte del sub registro de las complicaciones asociadas a la práctica de procedimientos “estéticos”, en todo el País, obedece precisamente a que muchos de estos son realizados en pequeños consultorios adaptados como centros de cirugía, que por no encontrarse debidamente habilitados, imposibilitan el registro clínico de complicación de paciente quirúrgico.

Finalmente, es mi deber informar a usted y reiterar a la opinión pública que el compromiso ético de la SCCP abarca a todos sus miembros y que, por principio deontológico quien no actué dentro de los cánones de la ética, es sometido a juicio de pares en el seno los comités de ética seccionales y oficiosamente denunciado ante los Honorables Tribunales de Ética Médica normados por la Ley 23 de 1981 (Ley de Ética Médica); desafortunadamente, nos encontramos frente a algunos cirujanos plásticos, transgresores absolutos de las normas éticas, que avalan con su firma cirugías practicadas por médicos no cirujanos, que esgrimen conductas similares a las de médicos generales que atienden pacientes de cirugía plástica estética haciéndose pasar como especialistas reconocidos por una Asociación de Cirugía Cosmética, cuyo reconocimiento obra solo en el seno de sus propios integrantes.
Sin otro particular, reiterando el objeto misional de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva de avanzar en la ciencia y en el arte de la cirugía plástica estética y reconstructiva por medio de cirujanos plásticos calificados promoviendo y estimulando las normas de conducta ética y procurando el bienestar de los pacientes y la excelencia quirúrgica, servir al interés público y proporcionar la información oportuna y veraz concerniente a la cirugía plástica estética y reconstructiva, asegurando que la cirugía plástica estética mantenga su propia posición dentro de la especialidad de la cirugía plástica, me suscribo,
Cordialmente,

Juan H. Santamaría D.- MD
Presidente Nacional
Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva – SCCP-

jueves, 21 de julio de 2011

Historia Clínica de la muerte de Jesucristo (Apartes del libro Historia Clínica de Daniel López R.)

http://bit.ly/HO1aBV


La muerte de Jesús

Jesús, luego de los días de detención, es sometido al suplicio de los latigazos y la corona de espinas. Su condición clínica ya era crítica. Sin embargo, lo peor sucedió ese viernes a las nueve de la mañana, cuando lo crucificaron.

La condición clínica de una persona crucificada es cardiovascularmente comprometida. Por un lado, el intenso dolor del suplicio y la crucifixión producen disminución refleja de la presión arterial. A su vez, la pérdida de sangre por las lesiones de los latigazos, las espinas y el trauma de los clavos en ambas muñecas y pies condiciona también una disminución de la presión arterial por hemorragia. El corazón presenta un incremento en los latidos. Esta taquicardia busca compensar la disminución de la presión arterial. Este cuadro de hemorragia, disminución de la presión arterial y taquicardia condiciona el llamado “shock hemorrágico”. Se trata de una insuficiencia circulatoria donde la llegada de sangre oxigenada a los distintos órganos y tejidos se encuentra muy comprometida. De tal modo, los órganos nobles —tales como el cerebro, los riñones, el hígado y el propio corazón— reciben poca sangre y en consecuencia poco oxígeno, con lo cual se dificulta su funcionamiento. Este “shock hemorrágico” se asocia también a un “shock neurogénico”. En este último, los vasos sanguíneos, principalmente las arterias, se dilatan por un fenómeno nervioso reflejo provocado por el intenso dolor de la crucifixión.
Como consecuencia directa, la presión arterial baja. En este estado de colapso cardiovascular la piel se encuentra pálida, fría y sudorosa. La disminución de la presión arterial impide que los riñones funcionen correctamente, por lo que pierden su capacidad para filtrar la sangre produciendo una insuficiencia renal aguda. Como consecuencia, se acumulan sustancias tóxicas en la sangre. El shock circulatorio, asociado a la acumulación de sustancias tóxicas en la sangre, produce alteraciones neurológicas con modificación del estado de la conciencia (estupor, mareos y adormecimiento). A todo esto, el esfuerzo por respirar es intenso y dificultoso. Jesús debía “literalmente” pararse sobre el clavo de sus pies para poder respirar. La frecuencia respiratoria normal es de 12 a 14 respiraciones por minuto. Jesús, a esta altura de la condición clínica, debía respirar 30 o 40 veces por minuto en un intento por compensar la falta de aire y la insuficiencia circulatoria. Los movimientos respiratorios eran rápidos pero muy superficiales.

Claramente la respiración era insuficiente. Como resultado, la cantidad de oxígeno en sangre era baja y como contrapartida aumentaba la concentración de anhídrido carbónico (CO2). Esta acumulación de CO2 es muy tóxica y da un color azul-violáceo a los labios y a los extremos de los dedos. La entrada de aire a los pulmones era cada vez más dificultosa hasta hacerse  mínima. A esta altura también se presentaban problemas metabólicos. La acumulación de anhídrido carbónico y la insuficiencia renal y respiratoria terminan por producir “acidosis metabólica” (acumulación de ácido en la sangre).

La acumulación de la hemorragia, el colapso circulatorio y neurogénico, la disminución de la presión arterial, la insuficiencia renal aguda, la acidosis metabólica y, en última instancia, la asfixia por falta de oxigenación de la sangre y la incapacidad de eliminación del anhídrido carbónico de la insuficiencia respiratoria, termina en arritmias cardíacas severas, que condicionan el paro cardiorrespiratorio.

Así murió Jesús hace más de 2.000 años, a las tres de la tarde de un viernes.

Certificado de defunción
  • Paciente. Jesús
  • Sexo: Masculino
  • Edad: 33 años
  • Lugar de fallecimiento: Jerusalén
  • Año: 010
  • Día: viernes
  • Hora: 3 de la tarde
  • Motivo del fallecimiento: Paro cardiorrespiratorio traumático
  • Causa: Asfixia por crucifixión
Aquel día comenzó un nuevo calendario para la historia universal, un antes y un después de  Cristo. Para los creyentes también comenzó una era de fe.

Daniel López Rosetti es médico especialista en clínica médica y cardiólogo universitario egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Se especializó en el diagnóstico y tratamiento del síndrome del estrés. Es profesor titular de la cátedra de Psicofisiología de la carrera de Psicología de la Universidad Maimónides; director del curso universitario de Medicina del estrés y  Psiconeuroinmunoendocrinología clínica de la Asociación Médica Argentina y coordinador del gabinete de Medicina del Estrés y Psicobiología del Hospital Central Municipal de San Isidro. Es presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés (SAMES); miembro titular de la Asociación Médica Argentina; miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología y de la Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). Es fellow del American Institute of Stress (Nueva York). Participa como disertante en congresos médicos locales e internacionales y publicó numerosos trabajos sobre su especialidad. Fue médico residente de clínica médica y docente de la I Cátedra de Fisiología Humana de la Facultad de Medicina de la UBA. Presidió el I y el II Congreso Argentino de Medicina del Estrés, celebrados en la ciudad de Buenos Aires en 2001 y 2005. De su autoría son los libros Estrés, epidemia del siglo XXI, El cerebro de Leonardo y El estrés de Jesús. Es columnista sobre temas médicos de Telefe Noticias y de Radio Mitre.


Historia clínica
Daniel López Rosetti

Ensayo (Cienc,psic,hist,humor)
Páginas: 296 páginas
ISBN: 9789504926269
Formato: 15 x 23 cm.
Encuadernación: Tapa rústica
Sello: Planeta
Publicación: Mayo 2011

jueves, 19 de mayo de 2011

Y la responsabilidad social de la radio qué?

Desde hace algún tiempo las empresas tanto públicas como privadas vienen desarrollando lo que se ha denominado Responsabilidad Social Empresarial, que no es más que devolverle a la sociedad de consumo algo de lo cual dichas empresas se estén beficiando, deben ser obras, acciones, campañas o políticas útiles para la sociedad en que se encuentre enmarcado el accionar empresarial. La radio comercial de algunas ciudades del país promueve iniciativas populares, fundaciones propias o de terceros y/o obras de infraestructura que beneficien a la comunidad. Pero más que eso, lo que la radio le debe a la comunidad y a la sociedad en general es RESPETO. Suficiente tenemos con algunos locutores groseros, grotescos y chabacanes como para que ahora gracias al movimiento autodenominado "urbano" se abuse sin contemplación de la audiencia y sin un mínimo de pudor al programar temas explícitos, groseros y a todas luces inadecuados para los oyentes infantiles, ya sean oyentes habituales o incidentales. Tal vez pueda sonar anticuado, retrógrado o como quieran, pero no es solo el lenguaje vulgar de las ejecuciones lo que me preocupa, el constante maltrato al idioma al que esta expuesta la población en formación educativa y que al ser la radio y la música medios tan poderosos e influyentes, se pueda dar al traste o tergiversar el conocimiento que las juventudes están adquiriendo, algunas veces en forma ineficiente y terminado de empeorar con la desafortunada exposición a las pésimas programaciones y espacios radiales. "Eso en cuatro no se que", las "fugas" de gas y de agua (y de inteligencia también) y los "Tenía frío y tu me abrigasteS - He caído y tu me levantasteS" claramente envian un mensaje equivocado y peligroso a una población mal encaminada a la educación por parte de Estado y de sus acudientes muy seguramente. Es todo por el momento...

martes, 26 de octubre de 2010

Soñé que legalizaban la marihuana en Colombia!

Desperté, pero no sabía si aliviado o decepcionado. El sueño había sido breve pero lo sentí eterno.
A raíz de las noticias sobre la posible legalización de la famosa cannabis sativa en California, a mi subconsciente se le dió por elaborar todo un escenario en Colombia donde, como buen país obediente, se había hecho eco de la nueva disposición y política ya no en contra sino a favor de la marihuana.
Soñé que grandes empresas de ciencia y tecnología, así como prestigiosos laboratorios internacionales habían puesto bases operacionales y sucursales en Colombia (Confianza Inversionista que le llaman), poniendo así avances al proceso de producción de siembra, cosecha y elaboración de los "cachos" o "porros" de marihuana; aunque al principio los pequeños productores protestaron porque se les dañó el único medio de sustento que tenían, éstos terminaron por engrosar las filas de empleados directos o indirectos de las titánicas multinacionales.
El negocio de la distribución era otro; un grupo de colombianos pilosos y con mucha influencia en los altos puestos ejecutivos y legislativos del Estado se craneó la operación para que hubiese una política que regulara esta nueva actividad. Fue así como el gobierno copiando el "exitoso" modelo de la ley 100, montó a manera de EPS e IPS las nuevas empresas de distribución, venta y servicio de la marihuana. Las Empresas Promotoras de la Marihuana eran las que distribuían los productos de la ya bendita planta y, las que comercializaban y vendían, eran las Instituciones Prestadoras de Marihuana. El conglomerado más famoso en el país fue creado por unos jóvenes paisas muy dinámicos: Tomás Uriel Moreno y Jerónimo Obdulio Arias, ellos con la ayuda de amigos y familiares fundaron TRABACOOP, que además ofrecía servicios para los efectos secundarios de la traba y tenía una lista de outsourcings para cada atención derivada del hábito permitido.
Los burriquetes, que estaban super felices, dejaron de ser mal vistos y ya no eran llamados indeseables o viciosos sino clientes de una respetada empresa. TRABACOOP empezó afiliando a quienes consumían en la ilegalidad y a su vez tratando de captar nuevos clientes con promotores, anuncios en TV nacional, radio, periódicos e internet, muy a pesar de la ira de un grupo de ultraderechistas y godos encabezados por el Procurador. La verdad es que fueron muy pocos los nuevos-nuevos clientes, pues seguía existiendo un dejo de desaprobación en el colectivo imaginario del país. Sin embargo la cantidad de burros que iba saliendo hacía que el negocio pintara muy bien. Hubo de todo, "desechables" que simplemente dejaron de obtenerla en las zonas de tolerancia, hasta gente muy "play" que eran consumidores habituales en su intimidad; no faltaron, por supuesto, las salidas del clóset masivas. Lastimosamente y como lo bueno dura poco o es efímero, la empresa estaba trabajando por encima de su capacidad instalada, la atención al cliente cada vez era más deficiente y no estaba alcanzando la marihuana para todos los usuarios que la necesitaban.
Para disminuir costos, TRABACOOP empezó a importar materiales para abaratar la producción, el papel para el bareto lo trajeron de China, pero su calidad y "sabor" no era el mejor, por tal motivo las trabas de calidad disminuyeron. La marihuana colombiana, de muy buena calidad por cierto, era cara y por tal motivo fue más rentable traerla de California, que ya era el mayor sembrador de cannabis en el mundo, acá se decidió sólo procesarla, por tal razón esa fuente de empleo que era la siembra y mantenimiento de cultivos poco a poco fue desapareciendo.
Las filas para obtener la exdroga eran inmensas y para muchos usuarios se convirtió en un verdadero calvario acceder a su exvicio, por tal motivo se volvieron problemas serios las depresiones, intentos de suicidio y "rebotes" de los clientes. Pero tenían que conformarse, no había de otra. El negocio tuvo su peor crisis cuando una gran cantidad de clientes murieron por lo ya antes mencionado, llegando el porcentaje de afiliación a sólo el 50% del máximo alcanzado. Surgió un limitado foco de "mercado negro" pero era muy caro y perseguido por las autoridades. En pocas palabras ocurrió una hecatombe, pero ni modo, los usuarios tuvieron que adaptarse al pésimo servicio, pues el Estado se hizo el de la vista gorda.
En realidad con el tiempo se dañó el negocio, muchos prefirieron dejar el bareto y pagaron tratamientos contra la adicción a pesar de ser costosos, otros recurrieron a su servicios de salud que aunque eran igual de deficientes, al menos ofrecían tratamiento psiquiátrico y hospitalización (así fuese por tutelas), y otros murieron. Ya el business no era business. En esos tiempos surgió una mafia que logró establecer el sistema anterior a la llegada de la legalización y estaba empezando a generarse una violencia por tierras, rutas y expendios, muchas veces con el auspicio de las autoridades y el silencio forzado de los ciudadanos.
En ese momento desperté....

miércoles, 6 de octubre de 2010

Mis opiniones sobre La Salud (A propósito de una entrevista en whohub)

Éstas son algunas de mis opiniones personales sobre la SALUD:

* La mejor definición de SALUD es: Bienestar biológico, psicológico, económico, social y sexual.

* Si quiere ser longevo y dichoso, entonces respete la naturaleza, acate las leyes del país donde habite, trabaje, sea feliz sin hacer infeliz a otros y ame profundamente.

* La única relación entre Salud y Felicidad es que sin la una no puede ser verdadera la otra.

* No importa emplear la medicina convencional o la medicina alternativa mientras la practique un ser íntegro en búsqueda de resultados por la verdadera mejoría del paciente.

* La mente sola NO cura enfermedades, en el mejor de los casos cambia condiciones.

* Las vitaminas y complementos nutricionales son recomendables si y sólo si hacen falta.

* La vejez es un camino ineludible, depende del trato a nuestro cuerpo en infancia, juventud y madurez el último paso será placentero o tormentoso.

* Existen otras drogas distintas a la marihuana que hasta el momento son más manejables, más eficientes y costo-efectivas, con menos efectos adversos y contraindicaciones.

* La relación paciente/doctor es parte del éxito de un tratamiento. Debe ser sin secretos.

* Es lícito aplicar un tratamiento a un paciente sin esperanzas, sólo por experimentación médica únicamente con el consentimiento del paciente y sus familiares.

* Las creencias o supersticiones NO intervienen en el curso de una patología. Lo que en realidad afecta es el estado de ánimo, es decir, la actitud hacia la enfermedad.

* La mejor forma de dar malas noticias a un paciente es con total franqueza, tratando de abarcar todos los escenarios o descenlaces posibles y que el paciente esté acompañado de un familiar cercano.

* Siempre será mejor cualquier medicina con carácter preventivo.

* Las dietas NO son para adelgazar, son para cambiar hábitos alimenticios. En algunos casos se pierde peso, que es algo distinto a adelgazar.

* En los países "Desarrollados" se realizan demasiados análisis y pruebas diagnósticas innecesarias. El afán por DEMOSTRAR está reemplazando el PENSAR.

* La tecnología que tiene el potencial de salvar más vidas en el futuro cercano es la detección genética de enfermedades.

* Las cirugías estéticas e implantes deben ser producto y motivo de la felicidad, no de la desdicha o inconformidad. Siempre deben realizarlas un especialista acreditado, avalado y certificado y en un lugar idóneo para tal fin.

* Siempre DEBEN ser Médicos íntegros quienes administren la salud y sus políticas. ¿Confiaría usted el manejo de un banco a un médico? ¿Los cálculos estructurales de una obra a un odontólogo?.

* Si la ingeniería genética para la nutrición y la salud humana se aplica con sentido holístico, seguro que tendrá más beneficios que riesgos.

* El USO de estupefacientes no es el único problema del entramado de las drogas ilícitas. Los planes de acción para corregir el flagelo deben abarcar todas sus aristas, incluso la legalización.

* De los miles de productos de belleza que hay en el mercado, sólo 1/3 logra algo significativo.

* He sabido lo que le ocurre a un paciente con sólo mirarle a la cara más veces de las que quisiera y menos de las que debiera.

domingo, 12 de septiembre de 2010

16 tips (o tweets?) sobre el Latin Grammy

Quiero compartir con ustedes algo de lo que sé y que he ido aprendiendo gracias a mis amigos miembros de LARAS, obviamente hay datos reales y apreciaciones personales que pueden suscitar diferencias, pero esa es la idea.

1. Los Miembros de la Academia y las casas disqueras postulan las grabaciones realizadas desde el 1 de julio de 2009 al 30 de junio de 2010.
2. Luego la Academia revisa que el producto o artista postulado corresponda a la categoría apropiada y que su inscripción sea elegible.
3. Los miembros votan en primera ronda en las planillas de Nominación y dicha votación es revisada por un comité de aproximadamente 250 personas, de ahí salen los 5 NOMINADOS.
4. La segunda votación determina a los GANADORES. Una empresa de auditoría independiente tabula las dos votaciones y entrega en sobre cerrado los resultados el día de la ceremonia.
5. En el Área Tropical está la categoría Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato -Solamente Álbumes-. (Este año los 5 nominados son álbumes vallenatos).
6. En Cumbia/Vallenato se eligen álbumes vocales o instrumentales que tengan 51% o más de tiempo total grabado con material nuevo.
7. En la categoría Cumbia/Vallenato pueden concursar producciones completas interpretadas por artistas solistas, dúos o grupos de cualquier parte del mundo, no sólo Colombia.
8. Para dar a conocer los 5 NOMINADOS a Mejor Álbum de Cumbia/Vallenato se reunieron durante tres semanas en julio pasado los comités de Revisión y Clasificación en Los Angeles y Miami. Asimismo el Comité de Ingeniería en Miami.
9. Cada miembro de la Academia que vota puede hacerlo en las 4 categorías generales y en no más de 8 de los 29 campos o subcategorías.
10. La academia se encarga de hacer llegar a los miembros las planillas para votar. Es opcional para cada quien decidir en qué categorías votar.
11. Por lo general sólo votan en la categoría Cumbia/Vallenato quienes conocen el género y sus intérpretes. Aquí las disqueras juegan un papel importante.
12. Las recomendaciones entre miembros, músicos, managers, productores, compositores y artistas, así como el historial de premios pueden definir un voto para el Latin Grammy.
13. Generalmente los productores enfocan su voto por el trabajo en producción, los compositores por contenido y letras, los intérpretes por estilo y los músicos por la calidad de grabación, aunque influyen las tendencias contemporáneas y la fama.
14. Siempre han existido las recomendaciones, incluso hasta para descalificar producciones o intérpretes. La Academia ha luchado contra esto, pero es algo difícil de detectar, incluso de admitir.
15. Unicamente la firma tabuladora de votos -Deloitte Enterprise- es quien conoce el número real final de votos. Esto no se publica.
16. Tampoco se publica el número total de votos con el que el ganador se hace al premio de una categoría.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Se Acabó la A H1N1?

Hace poco más de un año o casi dos, no recuerdo muy bien, estabamos ante el temor biológico más grande de los últimos tiempos: La gripe A H1N1 (prima-hermana de la A H5N1 o gripe aviar). La OMS no escatimó prevenciones ni alertas y casi que de inmediato declaró la pandemia.
Como siempre la realidad supera la ficción y al mejor estilo de las películas apocalípticas de Hollywood, en menos de una semana había colegios cerrados, tapabocas a 3 dólares c/u, transporte público y aeropuertos clausurados, medidas supremas y descabelladas de higiene y sobre todo: PÁNICO.
Pero la "solución" fue sorprendentemente más rápida aún: Tamiflu® (un profármaco antiviral contra la influenza cuya molécula original se llama Oseltamivir). Pero como quiera que el mércado de las drogas es sólo el cuerpo enfermo, se necesitaba más que sólo miedo, enfermos y una pastilla: Más miedo.
Fué así como los niveles de alerta de la OMS fueron pasando del nivel III, al IV, al V y finalmente al VI donde se supone que no hay un sólo lugar del globo terráqueo libre del deambular del virus.
Dicho virus A H1N1 se propaga como cualquier otro virus de gripe, es decir, persona a persona y por aspersión (saliva, estornudos, moco y la pronta manipulación de objetos contaminados con éstas sustancias).
Lo que no sabíamos muchos era que la extraordinaria solución para esta nueva gripe (Oseltamivir) era un hueso. Claro! Era el medicamento que desde 1997 Gilead Sciences desarrolló para combatir diversos tipos de gripe y que ya en el nuevo milenio, Laboratorios Roche se encargó de producir al por mayor para su comercialización; el mismo medicamento del que USA compró cientos de millones de dosis para combatir y prevenir la gripe aviar del 2000 en su territorio y que por supuesto nunca usó... La razón? De las supuestas 2 millones de muertes que iba a haber en "la yunai" relacionadas con la A H5N1 no hubo ni una sola... Conclusión: Se enhuesaron con el fármaco.
Pero como la salud la manejan los economistas y no los profesionales de la salud, era sólo cuestión de tiempo y oportunidad para salir de ése "hueso".
Aprovechando la nueva mutación del virus de la gripe, el impacto audiovisual generado por los medios y el MIEDO fue muy fácil recomponer la economía y el inminente debate que en los Estados Unidos se iba a generar por haber gastado multimillonarios recursos en un fantasma.
Hace una semana la OMS declaraba que ya estaba prácticamente superada la pandemia y que sólo había unos cuantos focos sin importancia en Africa y Asia; al mismo tiempo, en Colombia, el departamento del Tolima alzaba la voz pidiendo ayuda por el número creciente de casos y muertes por A H1N1 en los 4 últimos meses. Qué pasó? Volvieron los titulares, aunque ya nadie les presta la atención de antes, o sea: esa noticia ya no vende. ¿Por qué? Sencillo, no resultó ser ni tan pandemia, ni tan mortal, ni tan catastrófica como en un principio se pensó. No se puede negar que hubo muertes, desconocimiento y casos por la enfermedad causada por el nuevo virus, pero tampoco fueron tantos como esperabamos.
El virus H1N1 tiene semejanzas con algunos de los virus gripales que hemos tenido en los últimos 20 años, por lo cual existen personas que han pasado alguna gripe y están protegidos. Hay dos tipos de inmunidad que hacen que un organismo recuerde gripes pasadas y le otorgan protección frente a otras similares, uno es el de los anticuerpos y el otro es el de las células T. Esta es la razón por la cual no se produjo la grave pandemia que al principio se pensaba, pues el curso de la enfermedad está siendo bastante leve. De otro lado, los anticuerpos no reconocen más del 17% de las moléculas del nuevo virus por lo que la transmisión si es elevada. Por eso ahora se cree que quienes hayan pasado ya una gripe, sea cual sea, tienen un poco de inmunidad, pero a pesar de esto, la recomendación de vacunarse  debe mantenerse ya que la vacuna es la que va a inducir una respuesta de los anticuerpos que puede ayudar a eliminar contagios, cosa que la memoria del organismo por sí sola no ha conseguido y cosa que no puede hacer el Oseltamivir.

En Colombia, como en gran parte de América Latina, hay más enfermedades más comunes, más prevenibles y más curables que la gripe A H1N1 y que, desafortunadamente, causan más muertes y no logran tener la misma atención de los medios, es así como la malaria, el dengue, la diarrea y desnutrición, la meningitis, las diferentes neumonías y bronconeumonías conocidas y otras enfermedades que la gente cree desaparecidas, como la tuberculosis, dejan una estela decepcionante de muerte e incidencias. Si comparamos las estadísticas de nuestro país, es evidente que los casos de muerte perinatal (tanto para la madre como para el hijo) son hasta 6 veces mayores que las de los casos confirmados de gripe A H1N1, y eso que hay "programas" estatales desde hace años que intentan reducir el número de estas muertes perinatales, pero ninguna sale en noticias RCN o Caracol.

domingo, 1 de agosto de 2010

BUSCANDO ÉXITO

Quiero compartirles algo que me encontré, un escrito de mi papá, no sé de que año pero las hojas estan lo suficientemente amarillas como para aventurarme a decir que son más de diez.

EN BUSCA DEL ÉXITO
Una persona con mentalidad ganadora siempre estará en busca del éxito, donde quiera que esté la persona o el éxito.
Al éxito algunas veces hay que buscarlo en la ciudad, otras veces en los campos y bosques, en las montañas, en los ríos o en el mar; generalmente el sitio no es el más cómodo, puede tener un entorno que para conocerlo requiera de recorridos especiales, en zigzag, por ejemplo, o en círculos alrededor de un eje, que si lo entendemos bien nos señalará un camino recto.
En esa búsqueda de cazador, nos limitará nuestro accionar el frío de la noche, o el calor que quema del día. Muchas veces el cansancio nos hará detener para refugiarnos en el cuarto de la reflexión, para tomar desiciones como la de retroceder, o por el contrario, continuar la cacería.
El éxito hace parte de la condición humana y aunque a veces es difícil de lograr, cuando se obtiene, la recompensa es regocijante.
Muchos hombres en su búsqueda han fallado, puede ser por falta de pulimiento, por falta de experiencia o simplemente falta de relaciones.
La búsqueda del éxito es como una excursión, donde es importante para los hombres encontrarse como hermanos, que se observan en el diario ascenso, que necesitan apoyo mutuo y solidaridad.
El cazador de éxito debe demostrar un gran amor por la gente, sin descuidar la salud, la fuerza y el dominio de su entorno.
Para llegar al éxito es indispensable además gastar una gran cantidad de energía, para poder llegar hasta la cumbre. No se puede sucumbir a la pereza y se debe apartar del facilismo.
Hay que hacer planes y mezclarlos con las metas; dar gracias al creador por la luz del nuevo día; levantarse con deseos de vivir y "volar alto"; aceptarnos como somos, sentirnos audaces y tener el propósito de ser buenos para servir.

José Rafael Vergara Vergara (1944 - 2009)

lunes, 26 de julio de 2010

VALLENATO, MENTIRAS Y VIDEO

Con cariño para mi compadre Samue!

Definitivamente quedaron atrás los tiempos en que había que hacer uso de la videoteca de Jorge Barón para poder ver a un artista vallenato doblando alguna pista y obtener alguna imagen que por lo general era del Show de las Estrellas, aunque en Telecaribe hubiesen muchas otras opciones.
El género musical costeño más representativo en la actualidad no podía quedar rezagado y tenía que ser consecuente con la época y la tecnología, claro que no es un proceso que acaba de empezar, hace poco más de diez años las disqueras y los mismos artistas se preocuparon por dramatizar sus canciones en los distintos formatos de video.
Hubo de todo, desde los absurdos y ridículos temas del principio, pasando por los "descaches" de los directores de la época hasta la consabida presentación y doblada.

Hoy por hoy la dedicación para realizar un video de altura es mayor puesto que lo que está en juego es la imagen (que es lo que vende) nacional e internacional del artista, pues no sólo las cadenas nacionales están rotando los éxitos de la música de acordeón, además la facilidad con la que cualquier vallenatómano puede obtener un video está al máximo gracias a Ares, You Tube, My Space y Facebook, entre otros.

A pesar de todo esto hay excelentes canciones con pésimos videos (como es el caso de los temas Así No Sirve y Que No Se Enteren -si, son de Silvestre, pero son malos, que le vamos a hacer!-) y otros éxitos con videos que a pesar del esfuerzo en su producción dejan mucho que desear (Tay loco, por ejemplo).
Hay algo que es apenas lógico: Si tengo un millón de pesos para hacer un video, me harán un video de un millón de pesos, al igual que si tengo 10 millones, me harán un video de diez millones, pues por eso estoy pagando; cosa simple que se le ha olvidado a algunos artistas, promotores y disqueras.
Hay que estar a la par con los demás géneros e invertir en IMAGEN, CALIDAD, LOCACIONES, FORMATOS y obviamente PRODUCTORES y DIRECTORES.

En todo caso contamos con gente muy capaz y experta en el tema como McCausland, Quimer, Macyorian y Carbonó, sólo por mencionar a algunos "famosos". (Con esos apellidos no parecen de aquí pero lo son!)
La invitación es entonces a que todos los artistas locales, regionales y nacionales se esmeren cada vez más por hacer uso de esta invaluable herramienta de promoción y venta en la medida de sus posibilidades, pero  siempre asesorados por personas con la experiencia, inteligencia y conocimiento que requiere nuestro querido folclor vallenato.

Les prometo que en una entrada posterior les pondré mi Top 10 de los peores videos vallenatos de la historia, y los 20 mejores...

Punto Aparte: Será que Chávez ya murió?

jueves, 22 de julio de 2010

10 Reflexiones sobre el Porro como música y el Festival Nacional del Porro en San Pelayo

En esta oportunidad les retransmito un artículo de El Meridiano de Córdoba en el que se recojen 10 reflexiones que hizo Félix Carrillo Hinojosa en el marco del Festival Nacional del Porro de éste año.
http://bit.ly/HVNIPF

1 0      R E F L E X I O N E S       S O B R E       E L        P O R R O
San Pelayo. Félix Carrillo Hinojosa, periodista, escritor y gestor para que el vallenato y la cumbia tuvieran una categoría en los Premios Grammy Latinos, participó en el foro de instalación del Festival del Porro, espacio en donde compartió con el auditorio diez reflexiones sobre este género musical del Caribe colombiano.
Carrillo también es un reconocido folclorista, defensor de la cultura caribe. Es guajiro. Su tema Mi pobre acordeón ganó en la categoría Canción Inédita del Festival Vallenato, en 1999.
A continuación, las diez reflexiones que trató en el foro, las que causaron polémica:
1. El porro no debe ser mirado solamente como un ritmo o danza sino como un elemento fundamental en la construcción de nacionalidad.
2. Es necesario su reinvención acorde con el tiempo actual sin que ello implique una desarticulación con su espíritu.
3. Es urgente buscar nuevas voces infantiles, juveniles y adultas que canten el porro para que las raíces y las nuevas propuestas se junten en un verdadero encuentro de formas y contenidos, sin que ello implique sepultar lo instrumental.
4. El porro hizo un tránsito de lo rural a lo urbano con mucho éxito, ¿para qué desandar esos hermosos recorridos a través de la nostálgica evocación cuando el presente se atasca en una pugna sin sentido de miradas tanto de forma como de contenidos? No hay necesidad de desconocer lo que están haciendo las nuevas generaciones, ni las nuevas generaciones tienen por qué desconocer lo que han hecho sus ancestros.
5. El éxito de las políticas culturales de un Municipio o de un Departamento no se mide con las expediciones de las mismas, sino con su ejecutoria y es ahí donde el porro reclama su protagonismo.
6. El porro, con sus diversas voces, necesita de una autocrítica que vaya en concordancia con la producción de un producto y de la puesta de éste en un mercado local, regional y nacional.
7. Acorde con el Festival debe ir el desarrollo de las producciones musicales que el porro pueda generar, para fortalecer el nuevo camino de este género musical.
8. Los municipios de Córdoba y la Gobernación deben dejar una verdadera hoja de ruta para el porro y evitar con ello, la constante y nostálgica evocación que le cierra el paso a esta y a nuevas generaciones.
9. El porro necesita de un mejor tratamiento por parte de los medios de comunicación. Es una gran verdad, pero no lo es menos que las diversas bandas del Departamento, ante todo, necesitan de unos grandes replanteamientos tanto de forma como de contenido, para que encaren el presente y el futuro con una mayor dinámica sin que ello implique un cierre total al pasado.
10. San Pelayo debe ser mirado en conjunto con un antes, dentro y después de la realización del Festival Nacional del Porro, lo que lo llevaría a dinamizar sus fortalezas y a corregir sus falencias como epicentro del porro y otras actividades artísticas.

Además de lo anteriormente expuesto por Carrillo Hinojosa sugiero "academizar" este género, impulsarlo no sólo desde las dependencias de Cultura, sino desde las mismas Secretarías de Educación Municipales y Departamental y tratar de vincular, porqué no, a las empresas e instituciones privadas.

Hasta otra oportunidad...

jueves, 15 de julio de 2010

¿Porqué Lógica y Sentido Común?

Estaba en un embrollo mental porque no sabía qué escribir para mi primera entrada de verdad-verdad, pero debido a la "chismosería" de algunas amigas, las preguntas de unos conocidos y algunos desconocidos, o más bien gracias a todos ellos, decidí escribir sobre el nombre de mi blog (Como si esto fuera importante...).
La verdad es que siempre he dicho que las cosas buenas no necesitan explicación y eso será seguramente motivo de alguna futura entrada, pero bueno, esta es la excepción que confirma mi regla.
Advertencia: Notarán muchas cosas entre paréntesis (que palabra más rara ésta) y entre comillas, es porque me gusta escribir así.
Hace ya varios años (más de los que quisiera), mi profesor de pediatría Alvaro Bustos González me comentaba que para dar con un diagnóstico certero no era necesario aprenderme de memoria los tratados de medicina sino ponerle lógica y sentido común al engranaje entre lo aprendido y la variedad de signos y síntomas que tuviese mi paciente, y siempre ramataba diciendo: "...como a todo en esta vida...", todas esas palabras y orientaciones siempre me han quedado sonando. Ahora aplico esa enseñanza, pues nada más insulso que un escrito carente de dichas 2 condiciones.

miércoles, 14 de julio de 2010

Hola

Hasta que por fín me atreví a tener blog! Juro solemnemente realizar entradas semanales a menos que me importen cinco los juramentos y la solemnidad. Trataré de escribir sobre cualquier cosa que me recorra las 3.1416 neuronas pensantes que poseo (ahora mismo en leasing), así que bienvenidos y espero poder compartirles algo mañana, por hoy ha sido suficiente con crear este blog y la cantidad de vericuetos para ponerlo como quiero. Hasta pronto.